dissabte, 14 de gener de 2017

La risa de Eça de Queiroz de Antonio Muñoz Molina

Fantàstic article de Muñoz Molina en Babelia de El Pais (13/01/2017) que fuig de la experiència i aposta per la epifania.

http://cultura.elpais.com/cultura/2017/01/12/babelia/1484247035_988185.html?por=mosaico

La risa de Eça de Queiroz

No hay un novelista que se haya reído tan libremente como el portugués del beaterío católico y de las ridiculeces de una religiosidad mezquina.

Hay paraísos practicables, paraísos inesperados y accesibles, paraísos terrenales al alcance casi de cualquiera, espacios y habitaciones de tiempo que se abren de golpe y que no necesitan durar mucho para colmar las horas o los días que ocupan. Cuando era joven, me intrigaba mucho eso que dice Borges no recuerdo dónde, que no hay día en que no pasemos al menos unos momentos en el paraíso. De joven, uno tiene una predilección literaria y a veces insensatamente literal por los infiernos. Ahora, cada vez que me encuentro en ese estado de serenidad, de júbilo contenido y muchas veces secreto, me acuerdo de aquellas palabras sabias de la vejez de Borges, y me doy cuenta de que las aficiones contemplativas favorecen mucho esas epifanías. (Procuro eludir la palabra “experiencia” porque los publicitarios la han vuelto al mismo tiempo omnipresente y a estas alturas ya casi deleznable).

Un contemplativo no es un místico. Es alguien que se queda extasiado de pura atención ante una maravilla cualquiera del mundo exterior: un río, la gente que pasa tras las ventana de un café, un cuadro, un árbol, una pieza de música, la belleza de alguien, el extrarradio de una ciudad desplegándose en la ventanilla de un tren, la tipografía de un cartel, el reflejo de la calle en un escaparate, un libro. La afición por la lectura favorece más todavía el descubrimiento de los paraísos accesibles. Dice Don DeLillo que la literatura es un oficio muy conveniente, porque se puede ejercer en cualquier sitio y con los materiales más usuales y más baratos, una hoja de papel y un lápiz. En este mundo de complicados paraísos tecnológicos, la lectura es más llevadera todavía. En cualquier ciudad civilizada hay no solo bibliotecas públicas y librerías abundantes, sino también puestos callejeros en los que por uno o dos euros o dólares se pueden conseguir las obras más raras, las mejores ediciones de toda la literatura universal. Con un libro que puede haberte costado menos que una cerveza tienes la posibilidad de horas extraordinarias de inmersión en un mundo que será todavía más deslumbrante y más saludable para ti porque te forzará a prestar atención a historias que no tienen nada que ver contigo, ni con tus amigos en las redes sociales, ni con tu época, ni con nada que te halague y te confirme en tus prejuicios y tu narcisismo y te convenza de que vives en el centro del mundo y en la cima del tiempo, y que desde esa posición puedes mirar con condescendencia, con lástima, incluso con desprecio, a todos los que han nacido antes que tú, lo mismo tus padres que los romanos del tiempo de Augusto. Otro rasgo fundamental de estos paraísos es que solo se encuentran por azar. En eso se diferencian también de los paraísos de las agencias de viajes. Uno tiende a organizar demasiado sus lecturas, o a dejarse guiar por lo que parece urgente leer en un momento dado: el azar impone correctivos saludables, porque te saca de tus obsesiones y de tus inercias, y te hace perderte por un inesperado camino lateral que resulta ser mucho más estimulante que el de lo premeditado.

Hay paraísos practicables, paraísos inesperados y accesibles, paraísos terrenales al alcance casi de cualquiera, espacios y habitaciones de tiempo que se abren de golpe y que no necesitan durar mucho para colmar las horas o los días que ocupan. Cuando era joven, me intrigaba mucho eso que dice Borges no recuerdo dónde, que no hay día en que no pasemos al menos unos momentos en el paraíso. De joven, uno tiene una predilección literaria y a veces insensatamente literal por los infiernos. Ahora, cada vez que me encuentro en ese estado de serenidad, de júbilo contenido y muchas veces secreto, me acuerdo de aquellas palabras sabias de la vejez de Borges, y me doy cuenta de que las aficiones contemplativas favorecen mucho esas epifanías. (Procuro eludir la palabra “experiencia” porque los publicitarios la han vuelto al mismo tiempo omnipresente y a estas alturas ya casi deleznable).

Un contemplativo no es un místico. Es alguien que se queda extasiado de pura atención ante una maravilla cualquiera del mundo exterior: un río, la gente que pasa tras las ventana de un café, un cuadro, un árbol, una pieza de música, la belleza de alguien, el extrarradio de una ciudad desplegándose en la ventanilla de un tren, la tipografía de un cartel, el reflejo de la calle en un escaparate, un libro. La afición por la lectura favorece más todavía el descubrimiento de los paraísos accesibles. Dice Don DeLillo que la literatura es un oficio muy conveniente, porque se puede ejercer en cualquier sitio y con los materiales más usuales y más baratos, una hoja de papel y un lápiz. En este mundo de complicados paraísos tecnológicos, la lectura es más llevadera todavía. En cualquier ciudad civilizada hay no solo bibliotecas públicas y librerías abundantes, sino también puestos callejeros en los que por uno o dos euros o dólares se pueden conseguir las obras más raras, las mejores ediciones de toda la literatura universal. Con un libro que puede haberte costado menos que una cerveza tienes la posibilidad de horas extraordinarias de inmersión en un mundo que será todavía más deslumbrante y más saludable para ti porque te forzará a prestar atención a historias que no tienen nada que ver contigo, ni con tus amigos en las redes sociales, ni con tu época, ni con nada que te halague y te confirme en tus prejuicios y tu narcisismo y te convenza de que vives en el centro del mundo y en la cima del tiempo, y que desde esa posición puedes mirar con condescendencia, con lástima, incluso con desprecio, a todos los que han nacido antes que tú, lo mismo tus padres que los romanos del tiempo de Augusto. Otro rasgo fundamental de estos paraísos es que solo se encuentran por azar. En eso se diferencian también de los paraísos de las agencias de viajes. Uno tiende a organizar demasiado sus lecturas, o a dejarse guiar por lo que parece urgente leer en un momento dado: el azar impone correctivos saludables, porque te saca de tus obsesiones y de tus inercias, y te hace perderte por un inesperado camino lateral que resulta ser mucho más estimulante que el de lo premeditado.

dilluns, 2 de gener de 2017

Que no decaiga...

Rafael Sánchez Ferlosio: "Todo es aburrimiento y vergüenza"

Entrevista con el escritor, que publica el tercer volumen de sus ensayos completos, 'Babel contra Babel'

Juan Fernández.
Foto de José Luís Roca
DOMINGO, 1 DE ENERO DEL 2017 - 22:48 CET

(...)

¿Y la literatura, la frecuenta? La cultura es un instrumento de control social. Hoy, sus máximas expresiones son el deporte, el cine y la novela. El fútbol y las novelas son las formas de control social más eficaces que tiene ahora mismo el sistema. Hace mucho que no leo novelas. No me interesan, no veo calidad en ellas, es imposible volver a encontrar a un Kafka.

Entiendo que tampoco va mucho al cine. Hace más de 30 años que no piso una sala. El cine dio todo lo que podía dar de sí en el pasado y ahora es imposible ver una película de calidad. Desde ‘Tiempos Modernos’ de Charlot, creo que no se ha vuelto a hacer una película igual. A veces intento ver alguna en la tele, pero no aguanto, sus argumentos son insoportables, pura ponzoña.

¿Son síntomas de los tiempos que corren? No sé si son síntomas de los tiempos, o son los tiempos los que responden a estos 'síntomas'. Más bien, creo que son los síntomas son los que mandan, los que definen el tiempo.

En diciembre cumplirá 90 años. ¿Cómo afronta esa cifra? Con normalidad, es solo una cifra, a ver si llego a ella, aunque a veces dudo si no convendría irse uno antes.

¿Qué le ilusiona ahora mismo? ¿Ilusionarme? Nada en absoluto. Todo es aburrimiento y vergüenza.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/ocio-y-cultura/entrevista-rafael-sanchez-ferlosio-5720342

dissabte, 24 de desembre de 2016

Sincronicitat

De moment no em crec la teoria de la sincronicitat de Jung.

Avui, tenia ganes de veure algun capítol de The Waling Dead. He vist fins el capítol 8 i veig que, de moment, a hores d’ara, no hi ha cap més disponible, Ho consultaré més endavant i em posaré a llegir el llibre Diosas de Joseph Campbell.

Al final de la introducció em trobo amb la paraula Coda.

Tinc la idea de que té a veure amb el final d’alguna cosa, més o menys com conclusió. Ho busco en la Wikipedia. Podia buscar-ho en el DRAE però, casualment ho faig en la Wikipèdia en castellà.

Trobo coda com a element musical. Casualment el seu símbol es el mateix que el de la Terra que fa uns minuts acabo de trobar en l’obra de Campbell. Casualitat.

Busco la desambiguació de Coda. La última accepció és:
Coda: Nom del capítol 8 y final de la primera part de The Walking Dead.

No cal que busqui més. Fins d’aquí a uns mesos no sortirà el proper capítol.

Que es digui coda i em serveixi per saber que, de moment, no hi ha més capítols ha estat una casualitat.


Curiosa, això sí.

dijous, 22 de desembre de 2016

L'últim càtar de Lluís Racionero

Títol: L'últim càtar
Autor: Lluís Racionero
Colecció: Colecció clàssica
Edició: Primera Octubre 2000
Editorial: Columna-Proa
Pàgines: 145
ISBN: 84-8300-990-0
DIBA: N Rac

Premi Carlemany de Novel·la 2000


Com a novel·la no es cap meravella però hi han bastants dels elements que podem trobar en altres obres de Racionero com la Ètica para Alícia. Això ja la catapulta per sobre de moltes altres novel·les que sols aporten entreteniment. Es podria, doncs, considerar com prescindible si hem passat per l’esmentada Ètica o hem vist videos com el de  “VI Encuentro Eleusino -El Grial y los cultos solares-”  en https://www.youtube.com/watch?v=Ttu6ilTr4D4

En qualsevol cas, algunes perles:

“Van arribar a dalt. La Bretxa de Roland és la porta dels Pirineus: una obertura a la muralla ciclòpia que corona el circ de Gavarnia. I a l’altra banda el camí declina vers Ordesa, vorejant la falda del Mont Perdut.” (pàg. 40)

“Quan van sortir de la cova, el camí torçava cap a la vall d’Ordesa, un descens majestuós per un dels paisatges de muntanya més grandiosos del món, sens dubte el més impressionant dels Pirineus. Aigües que brollen de la puresa dels cims s’ajunten com fils d’un cabdell transparent, torrent avall, seguint un curs de molses, cascades, prats, rocs, arbres: el silenci dels cims trencat només pel vent o els tabals, s’anava fent clamor d’aigües saltant, caient, estancant-se, lentes o ràpides en soroll d’aigua clara i silenci de bosc.” (pàg. 43)

"La desaparició dels pianos de maneta o dels serenos em sembla una cursileria sinistra d’aquella colla de provincians que pretenen ser europeus precisament en allò que no s’ha de ser. Una ciutat humana ho era per la seva música, per la seva gent amable, i no esbojarrada per la pressa; per l’absència d’aquesta obsessió morbosa d’ara de fer diners contra rellotge. Ho era, fins i tot, pels serenos que, de nit, amb el so del seu bastó em colpejar les llambordes, infonien un llampurneig acollidor al bell mig de la fosca del carrer solitari. El sereno obria les portes, convidava a fumar, xerrava amb els qui en tenien ganes, orientava al despistat. De qui devia sortir la barroeria «progre» de suprimir els serenos? Algú sabria imaginar una «institució» més civilitzada?” (pàg. 62-63)

En la pàgina 65 presenta unes quantes lectures iniciàtiques com ara Siddhartha, Demian, Der Steppenwolf, Narziss i Goldmund de Hesse; Tao-Te-King, Alan Watts, la sincronicitat de Jung. Compara a Hesse amb Thomas Mann a benefici del primer.

“-M’horroritza no controlar.
-Doncs l’herba es fuma precisament per descansar del control de la raó” (pàg. 69)

“«La linia diritta, la chiarezz dell’idea» havia dit Mussolini, segons el professor d’urbanisme..” (pàg. 71

“Això, com tantes altres coses, se li escapà a Xavier, el qual, com tants d’altres, quan li agradava físicament una dona, i era a més presentable, ja no veia el que tenia al davant, sinó la projecció dels seus desitjos que tapaven la personalitat d’ella. No li havia servit de res llegir a Stendhal.” (pàg. 73)

“Resulta que «Rosebud» era l’apel·latiu amorós amb què Hearst es referia a una part íntima de l’anatomia de la seva amiga Marion Davies.” (pàg. 74)

“Per què hem de descobrir a la gent de mica en mica, i començar-ne a tenir una idea mínimament acurada quan ja és massa tard, quan portem mesos amb ells -o elles- i el costum, la mandra, la facilitat, la por d’estar sols, ens fan persistir en una persona que, si s’hagués manifestat obertament els primers dies, hi hauriem trencat decididament i sense dolor a les primeres setmanes de relació.” (pàg. 78)

“«El que no puc entendre -va pensar Ricard- és per què, a la meva generació, els pares s’han convertit en criats i xofers dels seus fills. Al meu pare -Déu l’hagi perdonat- no se li hauria acudit mai que havia d’estar pendent dels meus moviments. Si jo volia anar a esquiar, agafava un tren a les cinc del matí a la plaça de Catalunya i avall! Mai es va plantejar d’estiuejar on a mi em convingués o de viure on jo havia d’anar a estudiar sinó al contrari; érem els fills els que seguíem els moviments o les necessitats del pare -que la mare, com que no treballava fora de casa, també seguia.
Ara, no. Ara he vist companys de col·legi que, en tenir fills, s’han idiotitzat fins a convertir-se en els seus criats, com si la seva vida no valgués res en comparació amb la dels fills, com si no calgués viure sinó com a subordinats, i en funció, de la vida dels fills.” (pàg. 91-92)

“Ricard encara no sabia que és impossible arreglar amb paraules el que s’ha destruït amb fets, i encara menys que una decisió femenina no es canvia amb arguments sinó amb diners, i molts. L’altra possibilitat, que és fer-los un fill, es gira contra un mateix al cap de tres anys justos.” (pág. 94)

En la pàgina 97 explica que, quan arriben caçadors, el mascle isard es queda per atreure’ls mentre la femella fuig amb els cadells. En el cas de que els caçadors no el matin, l’isard mascle torna amb la seva família però quan els cabrits són prou grans, junt a la mare, el foragiten a cops de banya i el deixen sol.

“-Amb llibertat el món s’eixampla; amb records i desitjos el món s’arronsa. Ser lliure vol dir deixar anar, no sols les possessions i posicions i, sobretot, els desitjos, les ambicions, els retrets i els projectes.
-Així no cal tenir programes de futur?
-Com vols ser lliure si tens un programa?” (pàg. 98)

“-Barcelona és com un gra de pus que ha de rebentar. Aristòtil ja deia que la ciutat ideal és de 35.000 habitants. Imagina’t! Allà tothom viu amb l’aigua al coll, les gentades s’empaiten les unes a les altres i tothom s’entrebanca sense voler.” (pàg. 100)

“-M’ho va dir el Dalí. Un dia a Roma es va trobar amb García Sánchiz, que era aleshores director de l’Academia i que venia molt esverat dels Arxius Vaticans: acabava de descobrir que Ponç Pilat havia estat prefecte a Tarragona just abans d’anar a Jerusalém.
-I què?
Ricard no podia resistir-se a una digressió com aquesta.
-Doncs que els romans feien com la Guàrdia Civil: els funcionaris d’una província els enviaven a una altra perquè no tinguessin lligams amb la gent. I cada prefecte s’enduia la guàrdia de la província anterior, era una ordenança. Automàticament, els romans dels calvari -o sigui els que anaven vestits de romans al calvari- eran catalans.” (pàg. 130-131)

“Ja d’entrada, la concepció de l’amor romàntic és un invent alemany del segle XVIII, abans no existia. I aquesta idea no ha fet més que complicar una relació, ja per si mateixa prou complicada. Pretendre que un amor duri tota la vida, voler-se casar amb l’amant, exceptuant casos heroics o casuals, és gairebé una contradicció en termes. Abans dels romàntics, l’erotisme era diversió, entreteniment i plaer; ara s’ha convertit en intensitat seriosa, obsessió i esperances il·limitades. Finalment Ricard començava a veure que els trobadors no tenien res a veure amb el romanticisme, encara que alguns romàntics -començant pel nom- es remuntessin als trobadors. El romanticisme ens ve inculcat per Hollywood i les novel·les del segle passat, que el necessiten per l’argument: sense l’amor romàntic no hi ha Anna Karenina ni Madame Bovary, ni tampoc cap final feliç. Però aquest amor romàntic, que és d’índole mental, és una neurosi, una malaltia, perquè implica una obsessió del pensament. Sense el pensament obsessiu envers la persona estimada, no existeix l’amor romàntic. N’hi ha cap altre?” (pàg. 142-143)

dissabte, 10 de desembre de 2016

El libro de los pequeños placeres de Luis Racionero

Título: El libro de los pequeños placeres
Autor: Luis Racionero
Año: 2005
Editorial: Styria
Páginas: 154
ISBN: 84-934691-1-4
DIBA: N 834 Rac

Sería una combinación de taoísmo y actitud de bon vivant. Publicado en 2005 se ha de leer en un contexto de pre-crisis. Tiene una buena base pero destaca, sobre todo,  por sus ornamentos. Veamos algunos:

CAPÍTULO II COMO DARSE GUSTO
Hotel Boix, en Martinet con sus truchas del río de la Llosa, simplemente fritas. (pág. 40)

Para Ramiro de Maeztu, España era el país de la cocaina con churros (pág. 44)

Luchino Visconti arrastraba su champagne en una neverita con ruedas por su palacete romano. (pág. 47)

“Más al norte de Borgoña, donde el vino ya parece imposible, aparece el champagne. Debemos pues declarar a éste como el guardia fronterizo del vino, la guarnición de los limes de la posibilidad enótica.” (pág. 48)

“Los provincianos suelen despreciar cuanto ignoran, la vía fácil consiste en estar de vuelta sin haber ido y no entrar en un tema que no conocen dándolo por superado.” (pág. 51-52) Y, por Dios, no se tome lo de provinciano stricto sensu.

“Mi paisano pirenaico Joaquín Costa tenía razón: despensa, escuela y cerrojazo al sepulcro del Cid -que por cierto se fue a Valencia en busca de la sensualidad-. Despensa y escuela para disfrutar de ella, pues sin lo espiritual lo material dura poco y satisface menos. Cuando sepamos comer bien, la transición habrá terminado y la democracia estará consolidada.” (pág. 54-55)

CAPÍTULO III CON TACTO
“El acto de desnudar por primera vez a la persona amada es una de las cosas más sobrecogedoras del mundo, solo comparable a un accidente de coche, algo capaz de cortar la respiración, alterarla, cegar, olvidarse del entorno, hundirse en el piélago del frenesí incontrolado.” (pág. 60)

“Sólo el sexo es capaz de llenar los cinco sentidos y todos a la vez; es la obra de arte total que quería Wagner y es la obra de arte viva, pues su materia prima es el cuerpo, la piel, la emoción, el estremecimiento. No hay arte que lo supere y por esto tiran más tetas que carretas, nos guste o no.” (pág. 65)

El sadismo, comprensible por la tangencia de los extremos del placer y del dolor, no deja de ser un aplazamiento al límite de los tres meses del enamoramiento. A partir de ahí, no queda más que la mente y su capacidad para crear un nuevo guión que permita evitar la monotonía.

La percepción occidental del mundo hindú considera el Kamasutra o las imágenes eróticas de los templos hindúes como una accidentalidad, fruto de un momento breve. Al revés, su base está en la sociedad matriarcal pre-aria: “Sus raíces son profundas y se remontan a los tiempos anteriores a la llegada de los arios. En las partes templadas del mundo, hasta hace sólo cinco mil años, las sociedades eran naturales; la sensualidad femenina era venerada como símbolo de las caricias benignas de la madre tierra, de las brisas olorosas de bosque y playa, los colores tibios de la noche, siestas amodorradas por abejorros entre aromas y sombras de parra. La Naturaleza, como la madre, era amorosa y terrible a veces, pero nunca extraña.
Llegaron los arios conquistadores, los pastores guerreros de las estepas del Asia y desiertos de Arabia, con sus dioses machos y sus costumbres patriarcales. Arios y semitas, curiosamente de acuerdo, destruyeron las sensuales culturas matriarcales implantando un monoteísmo machista que todavía dura en las religiones judía, musulmana, católica y protestante, para no hablar de los inefables «testículos de Jehová».” (pág. 68-69)
Los indoeuropeos no consiguen eliminar del todo los elementos matriarcales y han de aceptar a Kali en Oriente y a la Virgen María en el Mediterráneo. El judaísmo y el protestantismo han mantenido sus dioses masculinos. Para las culturas matriarcales anteriores a la invasión indoeuropea véase Marija Gimbutas.

En la India, con la recuperación del erotismo, aparece Krishna cuyo ayudante era Kama, una especie de Cupido (también con flechas). Sus flechas tienen cinco flores en la punta que coinciden con los cinco sentidos.

En la Bengala de los siglos VIII al XII se desarrollaron las escuelas de amor ya que consideraban que la forma de llegar al nirvana era el coito. Los libros de esta escuela eran el Tantra. Uno de sus lemas era

“Vino, carne, pescado, mujer y coito
Son los cinco dones que borran todo pecado.” (pág. 76)

Además era un movimiento democrático en el sentido que superaba la sociedad de castas: “«cuando el Tantra se practica, todas las castas son brahmanes»” (pág. 77)

El ritual se practicaba a medianoche con ocho, nueve u once parejas con una persona en el medio que representaba a Sharkti. La ceremonia la oficiaba una sacerdotisa “papel que ha conservado desde el remoto pasado matriarcal como mediadora y representante de las energías sensuales de la Naturaleza” (pág. 77)

“Exista o no exista Dios, cosa que va a gusto del consumidor, parece más sensato buscarlo en el placer que en el ascetismo. La naturaleza no se lacera ni se mortifica, sino que es exuberante, erótica, sensual, abiertamente placentera. ¿Cómo hemos podido llegar en Europa a este viaje siniestro de represión, puritanismo y vergüenza al disfrute? ¿Quién y por qué ha tenido interés en comernos el coco, y otras cosas, con la idea del pecado y la bestialidad del sexo? La causa debe estar en que una sociedad de reprimidos es más dócil, tímida y trabajadora, obedeciendo sufridamente a los mandatos del gerente, el agente, el ministro, el cura, el director general, el profesor y hasta el acomodador cuando van al cine.” (pág. 78-79)

Plantea la interesante teoría de que el amor ha de circular.”Por eso, los que dicen que aman sin ser correspondidos y que acumulan amor en espera de sacarlo un día, están acumulando una obsesión, neurosis o manía, pero no amor;..” (pág. 82) En roman paladino sufrir de amor es una gilipollez.

No puedo evitar pensar en un anuncio de radio que reza algo así como “si cuando ves una pista de paddle ves una mesa de negocios, eres de los nuestros” Racionero plantea -refiriéndose al amor posesivo- “La tercera actitud es la del negociante, el que ve las cosas con ojos de compra-venta, del necio que confunde valor y precio; para él todo es utilitario, interesado, negociable, y el mundo se recubre de ese gris aletargado de almacén y trastienda, el trato humano se convierte en interminable comida de negocios.” (pág. 83)

“La experiencia enseña que la única forma de disfrutar de una cosa es no querer nada de ella, ni negociarla ni clasificarla.” (pág. 84)

“Y no se trata sólo de obtener del bosque tranquilidad, belleza, aire puro; se trata de pensar que el bosque está vivo y que él también tiene derecho a sacar provecho de nuestra presencia. Se trata de devolverle sus gracias, de irradiar hacia él amor, en forma de agradecimiento, serenidad y bienestar.” (pág. 84)

“La vida no es un problema a resolver sino un misterio a experimentar;” (pág. 85)

“Occidente vuela a la Luna, pero ha perdido la habilidad de sentirla.” (pág. 86)

“La cantidad de líos que se organizan a causa del amor vienen dados al confundir bajo ese nombre puro y angelical las más bajas pasiones, los miedos inconfesables y los peores complejos freudianos. El amor sólo se da entre humanos, ya que es una obsesión mental: es el pensamiento reiterado sobre una persona que nos gusta y el deseo desmedido de estar con ella. Los animales sienten atracción o celo, lo satisfacen y pasan a otra cosa. Las personas no Cuando se enamoran comienzan a estar pendientes del otro -y lo que es peor, dependientes-, a pensar en él. Cuando han satisfecho su apetito sexual con el amado, vuelven a pensar en él o ella; si no lo han satisfecho, piensan aún más a menudo.” (pág. 86-87)

Creo que era el periodista Aberasturi quien, en su juventud, se enamoraba con la esperanza de no ser correspondido para entrar así en un estado de desesperación que le facilitaba su capacidad poética.

“El problema viene de una confusión semántica a saber, llamar amor a aquello que no lo es, a lo que es más bien su opuesto: egoísmo, miedo, posesión, dependencia.” (pág. 88)

“¿Qué es el amor para el noventa y nueve por ciento de los humanos? Primero una obsesión, luego control y al final bronca. O sea, un palo. Por fin, todo esto se llega a estabilizar en un egoísmo a dos aglutinado por el miedo a la soledad. El lema es: «yo me fastidio cuando tú me lo pides para que tú te fastidies cuando yo te lo pida» o «yo no veré Dallas, pero tú no me lleves a la ópera», etc. Hasta alcanzar un equilibrio en la anulación mutua que, en los casos más sensatos suele llevar a la anulación canónica. Una vez separados, como son incapaces de vivir solos, buscan otro personaje para repetir el mismo esquema.” (pág. 89)

CAPÍTULO IV AROMA FUGITIVOS
“Como el canibalismo está abolido, el tacto y el olfato son los sentidos de la intimidad con la persona amada; y el amor bien entendido, como la caridad, empieza por uno mismo: sin gustarse a sí mismo, sin sentirse bien dentro de la piel, sin amor propio, en una palabra, nadie es capaz de hacer la vida agradable a los demás, que es el secreto de la amabilidad. Y el que es amable acaba por ser amado.” (pág. 94) Gramaticalmente es una perogrullada.

El almizcle ahora se sintetiza pero durante mucho tiempo fue la base de perfúmenes muy apreciados por sus componentes feronómicos. En origen se obtenía de los testículos del ciervo, También se podía obtener de un gato chino cuando se le apaleaba y se enfurecía.
Otra base de perfúmenes era el ámbar gris de las ballenas. Se cuenta que el marinero que entraba en contacto con él,enloquecía por su intenso perfume

Aix-en-Provence, en la Provenza, a camino entre los Alpes y el Mediterráneo, es la ciudad más vivible de Europa para Racionero. Más al interior está Grasse, la cuna de los perfumistas.

“Al despertarme, de madrugada, quemo una barrita de incienso chino con olor a violetas. El sándalo lo dejo para los atardeceres y el almizcle para las batallas. La mirra va muy bien para meditar. Y a cualquier hora me gusta el liquen. El incienso chino es más fino que el hindú y no tan potente como el japonés.” (pág. 99)

Carlo Cipolla, además de su teoría sobre la estupidez humana, fue profesor de Racionero en Berkeley. Una vez encontró en un anticuario un reloj de aromas chino que iba soltando diferentes inciensos a lo largo del día.

“La encina, al tener hongos y liquen en su corteza despide ese olor característico -yo lo llamaré el olor ibérico por excelencia- de los pueblos de este país en invierno.” (pág. 100)

“Porque el olor del bosque en verano es demasiado monótono, le falta la sutileza de la humedad. Tomen un té Lobsang-suchong y paladearán lo que quiero decir.” (pág. 102)

CAPÍTULO V GRITOS Y SUSURROS
“¿Alguien encuentra normal pedirle a Arzak que escriba tres páginas para explicarnos por qué debe gustarnos un arroz? Pues eso es lo que hacen los pintores y músicos de vanguardia: valerse de unos críticos para que nos demuestren por qué aquello es importante y nos culpabilicen si cometemos la osadía de poner en duda su calidad.” (pág. 108)

“Nadie, ni siquiera Beethoven, ha alcanzado la grandiosidad colosal de Wagner: la entrada en el templo de Parsifal o el Gotterdamnerung de la Tetralogía son la Capilla Sixtina de la música, la creación y el juicio final titánicos, sobrecogedores.” (pág. 111)

“Furtwangler hacía de cada interpretación una obra de arte: no hay dos grabaciones suyas que sean iguales, pero además, y aquí está lo prodigioso, una pieza dirigida por él parece completamente nueva aunque se haya oído cientos de veces. Furtwangler es capaz de hacer oír por primera vez la archisabida obertura de Tanhauser o los cuatro primeros compases de la Quinta de Beethoven y replantear lo que había pretendido decir su autor. Basta oír el principio de la Quinta Sinfonía, la famosa llamada del destino, que Furtwangler logra transformar y darla como una inquietud, como una pregunta y no como una llamada; basta oír el adagio vacilante de su Novena Sinfonía, preñado de misterio o la marcha fúnebre de la Heróica para ver que estamos en otro mundo, ante fragmentos de una sensibilidad perdida, y que el mundo, se ha hecho más rico por ello.” (pág. 119-120)

CAPÍTULO VI VISLUMBRES
Las vinculaciones con Huxley son notorias: “Las piedras preciosas son preciosas porque nos hablan de secretos paraísos escondidos en las inexploradas circunvalaciones del cerebro; sólo unos pocos privilegiados, locos o santos, han logrado cerrar las conexiones, cruzar las sinapsis neuronales que son los puentes del paraíso perdido, y lo que para ellos fue una visión, permanece para nosotros, incompletos humanos que sólo usamos la décima parte del cerebro, como una intuición y una promesa, un vago recuerdo y un mito del paraíso perdido donde los árboles daban leche y miel y fuego y color cristalino; y por eso pusimos los rosetones en las iglesias y nos recreamos en el luminoso arroyo de luz de las antorchas arrancando destellos a los damascos, oros y terciopelos de los bienaventurados celestiales en las procesiones. Por eso amamos los fuegos artificiales, que son efímeros como nosotros, y luminosos, como quisiéramos ser.” (pág. 126-127)

“Si la religiosidad protestante tomó un cariz de seria laboriosidad y sobria acumulación económica que -según Weber y Tawney- dieron origen al capitalismo europeo, el individualismo mediterráneo voló hacia la abstracción celestial intentando dar alcance a una realidad invisible que acaba por ser el propio estado de ánimo, captado en experiencias psicosomáticas incomunicables en lenguaje normal. «Volé tan alto, tan alto que conseguí dar a la caza alcance»; «Quedé sin saber sabiendo, toda ciencia trascendiendo»; «Oh noche, amable más que la alborada, oh noche que juntaste amado con amada, amada en el amado transformada».” (pág. 129)

“Es cierto que la juventud actual crece en un mundo difícil que le desborda, en una contradicción entre prosperidad tecnológica y opciones vitales, opulencia consumista y moral puritana y que estas paradojas desconciertan; pero la decisión de pasar de todo conlleva peligros evidentes,” (pág. 131)

“Si el hombre tiene una intuición innata de lo espiritual, es comprensible que  busque confirmarla: de ahí las sectas embaucadoras de jóvenes crédulos, los gurús exportables y los traficantes de paraísos artificiales. En todos los pueblos primitivos encuentran los antropólogos ceremonias rituales con ingestión de drogas: el mescalito de los indios mexicanos, la ayahuasca de los ecuatorianos, la amanita muscaria de los chamanes en Eurasia, el soma de los hindúes. Debidamente controlada por los sacerdotes del culto, la sustancia psicodélica no nociva podrá ser una experiencia enriquecedora. Descontrolada como se toma hoy dia, o demasiado aséptica, en las experiencias psiquiátricas, no conduce a nada positivo en el terreno espiritual y lleva, en el peor de los casos, al embrutecimiento mental y la decadencia física.” (pág. 132)

“El racionalismo científico ha negado la existencia de realidades alternativas a la percepción racional. Ahora estas experiencias reprimidas, negadas e ignoradas irrumpen por la puerta trasera y provocan confusión y alarma. «Hay más cosas en el cielo y en la tierra, Horacio, de las que sueña tu filosofía» -advierte Hamlet-; y la ciencia debe ahora dar un paso de gigante para incorporar realidades que, desde Galileo y Descartes, despreció como metafísicas.” (pág. 133)

CAPÍTULO VII SEXTO SENTIDO
“La felicidad se suele personificar en un orondo millonario, un ejecutivo agresivo con éxito en los negocios, un deportista triunfante, un amante pletórico, una familia numerosa obediente en torno al patriarca o todas esas cosas juntas. En Oriente, antes de que Japón se americanizase y Kissinger fuera a China, la felicidad se personificaba en el ermitaño, el poeta vagabundo, el hombre liberado que no posee nada.” (pág- 138-139)

«La existencia de un corazón amigo, transforma

el ancho mundo en un cordial vecindario» (citado en pág. 148)

divendres, 9 de desembre de 2016

Carl Jung.


En la mente de Carl Jung

El final de las obras completas del padre de la psicología profunda coincide este año con la conmemoración del centenario de su aportación más célebre al siglo XX, el inconsciente colectivo


El Pais 09/12/2016


Sea sincronicidad, pura casualidad, o que me he fijado porque el tema me interesa, leía sobre Jung y aparece la noticia de la publicación de su obra completa.

Qué cosas.

dijous, 8 de desembre de 2016

Ética para Alicia de Luis Racionero

Título: Ética para Alicia. Filosofía oriental para jóvenes de hoy.
Autor: Luis Racionero
Año: 2014
Editorial: RBA
Páginas: 187
ISBN: 978-84-9006-570-9
DIBA: 299 Rac










INTRODUCCIÓN. MENOS PLATÓN Y MÁS BUDA

“Europa está enferma de cerebralismo, intoxicada de racionalismo cartesiano, atragantada de idealismo platónico” (pág. 14)

Frente al πάντα ρεῖ de Heráclito, o el be water, my friend de Bruce Lee, el hieratismo de Parménides (sólo es real lo fijo) y Platón. El enfrentamiento en lugar de la armonía.


El pensamiento es el fracaso de la acción. Así, a lo bestia, es un poco sorprendente. La idea es que la acción ha de fluir por encima de una ética elaborada.

El primer mensaje de esta introducción es que el racionalismo está bien, pero no se puede aplicar en el 100% de la vida. Está bien para construir aviones y desarrollar el conocimiento sobre la salud, pero tiene que haber un espacio para disfrutar de la vida. “Cada uno a su tiempo: Platón para ganarse la vida, Buda para entenderla.” (pág. 15)

“Para oír música o disfrutar un poema, usar el pensamiento racional es contraproducente.porque es destructor: los conceptos anulan la emoción.” (pág. 17)

“La experiencia psicodélica o enteógena es imprescindible para abandonar la fe ciega usual en el racionalismo- El que la ha vivido sabe qué quiere decir eso tan raro de «quedeme sin saber sabiendo, toda ciencia trascendiendo» o «amada en el amado transformada». Con el LSD esto resulta obvio, sin él es imposible entender nada. Allá cada cual, si decidimos que ese conocimiento es ilegal, así nos va: monopolio del racionalismo, todos durmiendo en el sótano fabricando trastos para llevarlos a la Luna.” (pág. 17)

“Lo único que pretendo es poner la razón en su sitio: usarla para lo que sirve y cuando sirve, en vez de para todo y siempre.” (pág. 18)

CAPÍTULO I LA UNIDAD DE TODAS LAS RELIGIONES

En occidente, quieras o no, te impregnará la ética judeocristiana. En otras partes del mundo hay otra ética. Por un lado está el mundo del libro (cristianos, musulmanes y judíos) por el otro el mundo del yoga. Unos rezan, otros contemplan.

En Occidente domina el sentimiento de culpa, la separación entre Dios y la Naturaleza, entre el creador y lo creado. Hay un rechazo absoluto del panteísmo.

Cita una conversación con Joan Mascaró, traductor de los Upanishads “Cada persona nace y muere sola y tiene un ser que nunca podrá compartir totalmente. Cuando reposa su pensamiento y lo deja vacío, su consciencia interior se le aparece.” (pág 27)

En Oriente no existe el mito de la creación con pecado original. Simplemente no nacen culpables. La culpabilidad occidental se basa en un padre autoritario y la idea agustiniana del valle de lágrimas: hemos venido para sufrir y solo escaparemos del sufrimiento al morir.La autoridad te impide pensar por ti mismo: si obedeces no piensas y si no obedeces te arrepientes te salga bien o mal. Te perdona si admites la culpa.

El mito de la creación occidental es trascendente: el creador se separa de lo creado, En Oriente el Dios es inmanente porque coincide con lo creado, por tanto está en el interior de cada ser humano y de cada cosa creada.

En origen, el dios occidental es el pastor de una tribu semítica. La tribu no puede compartir su dios con otra tribu. Por eso, Jehová está contra todos los otros dioses. Occidente separa a su Dios del hombre pero, para evitar la sensación de que no existe se establece la comunicación por la plegaria o mediante el auxilio de los servidores de Dios.

En Oriente Dios está en cada uno de nosotros y nosotros formamos parte de él, Por eso, para Jung, la religión es una forma de Occidente para protegerse de la experiencia de Dios.

En los Upanishad hay tres conceptos básicos: ser, ser consciente y gozo. Conseguirlo es la clave de la felicidad, el objetivo de la vida. “El gozo es sensación de libertad infinita, de expansión. Aquí, en Occidente, como vivimos en una sociedad de consumo, nos han explicado que el gozo se consigue a base de comprar, de tener, de que Fulanita me quiera, de que soy muy rico y me compro un coche, luego un yate, ahora otras casa. Tremendo error. Lo que nos dicen en Oriente, y que nos sirve de contrapunto, es que vale tener esas cosas sin apegarnos a ellas. (...) El desapego es no depender de las cosas. Cuando uno no se empeña en nada no hay conflictos. Es muy fácil de entender: si yo quiero que haga sol y está lloviendo, tengo un conflicto. Ahora bien si a mi me da exactamente igual, cuando llueve, pues estupendo, llueve. Si hace sol, pues también estupendo. ¿Hace viento? Estupendo. ¿Fulanita no me quiere? A otra cosa.” (pág. 41)

“Por lo tanto, el gozo, la felicidad, ananda, es la fusión, la coincidencia por aceptación o como sea, la armonía entre lo que queremos y lo que está pasando. Ahora bien, un 90% de eso lo hemos de poner nosotros de dentro. Por eso la felicidad no viene de las cosas de fuera hacia dentro, sino que va de dentro hacia fuera.” (pág. 42) Es decir que es más fácil cambiarte por dentro que intentar cambiar los millones de personas y los millones de cosas externas. Si ves la vida de color de rosa es porque tu lo decides.

CAPÍTULO II ERES LO QUE PIENSAS

Jiddu Krishnamurti plantea que “solo si olvidamos el yo, como referencia fundamental de cuanto sucede, podremos conocer la verdadera realidad y compartirla” (pág. 47)

Krishnamurti vió con claridad en Ojai, California, en un centro que, curiosamente, hoy es subvencionado por el fabricante de grifería Grohe.

“Eres lo que piensas. Luego piensa lo que quieres ser.” (pág. 52)

“No comas de todo, no pienses cualquier cosa. No hay pensamiento neutro, todos lavan o manchan.” (pág. 53)


Desde Platón consideramos que la razón es la única vía para alcanzar el conocimiento, que debemos dominar las emociones y los sentimientos.La física cuántica ha puesto en duda este paradigma. La realidad escapa a la lógica lineal. La intentamos comprender con herramientas, como el lenguaje, que están estructuradas siguiendo los criterios que prejuzgan lo que se puede conocer.

Podríamos equiparar la razón con un sistema operativo de los múltiples posibles. La primera versión fue la Lógica de Aristóteles, pero, hay mundo más allá de Windows. La lógica cartesiana es un excelente invento para muchas cosas, pero “se queda muy corta cuando hay que comprender a una persona, controlar una pasión, escribir un poema” (pág. 55)

Sócrates ha sido reverenciado por todo el pensamiento occidental hasta Karl Popper en La sociedad abierta y sus enemigos. Uno de los nombres propuestos para el libro fue: Tres falsos profetas: Platón-Hegel-Marx. Popper incluso acusa a Platón de haber traicionado a Sócrates.


Para Platón-Sócrates las palabras reflejan una idea única y concreta que sólo los filósofos pueden conocer.Con Parménides creía que solo lo fijo es real y se alejaba del taoísmo de Heráclito para quien todo fluye.


Si solo hay una verdad, solo hay una manera correcta de comportarse. Eso le va fenomenal al cristianismo y a las clases dominantes.

Las tres tesis básicas de Krishnamurti son: “Primera: el pensamiento es el fracaso de la acción. Segunda: el pensamiento es siempre viejo. Y tercera: el pensamiento es el pensador y el pensador es el pensamiento.” (pág. 59)

“Conscience make cowards of us all” (Hamlet). Pensamos cuando la acción fracasa. A veces nos sirve para plantear alternativas y otras nos impide la acción.

El pensamiento está hecho de conceptos y los conceptos son siempre viejos porque los tenemos cuando hemos acumulado experiencias sobre el concepto.

El yo es el pensamiento. Solo somos lo que estamos pensando o diciendo.

“..entender, captar una cosa, conocerla es ser consciente de lo que es sin interpretar ni condenar.” (pág. 63)

“La realidad no es una cosa que se puede conocer con la mente, porque la mente es el resultado de lo que se conoce.” (pág. 64)

Krishnamurti y el oráculo de Delfos coinciden en que el objetivo es conocerte a ti mismo. “La libertad es una mirada cambiada.”

La felicidad no viene por hacer esfuerzos por corregirnos, viene por entender y aceptar lo que nos pasa en cada momento.

“...meditar es simplemente ser consciente de lo que hay delante, sin conceptos, sin palabras, sin pensamientos, sin elecciones y con total aceptación y en silencio.” (pág. 67)

CAPÍTULO III CONTRA EL EGO

En Berkeley, un ex-alumno le pasa a Racionero un porro de Acapulco Gold y le habla de Alan Watts. Al poco tiempo Alan Watts daba una conferencia en Berkeley. Les explica que la meditación consiste en centrarse en algo y abandonar los pensamientos para llegar a la esencia de la mente. Ello sucede porque cuando la mente está ocupada por otros pensamientos no está en su estado puro. Cuando la mente se queda quieta es lo que, en japonés, se llama satori,

“El misterio de la vida no es un problema que hay que resolver, sino una realidad a experimentar.” (pág. 74).Allan Watts murió de cirrosis. A Racionero le parecía sorprendente la mezcla de orientalismo y alcoholismo. Su profesor de literatura le contó la anécdota de un cura andaluz. “Mire, yo seré un borracho pero cuando digo las palabras de la consagración, Él se jode y baja” (pág. 75)

En 1936 Alan Watts escribe The Spirit of Zen. Más adelante escribe “... en realidad lo que somos es una masa palpitante de ansiedad, de deseos, de repugnancias, que necesita amor y atención, y que vive atemorizada por la muerte.” (pág. 77)

Watts, en Los Ángeles entra en contacto con Huxley, Isherwood y Heard, discípulos de Swami Prabhavananda y entra en una fundación cuyo objetivo es aplicar las teorías orientales a las necesidades del hombre occidental. Escribe El libro del tabú. Más tarde, en 1960 escribe Psicoterapia del Este, psicoterapia del Oeste y The Joyous Cosmology sobre sus experiencias con ácido, mescalina, psilocibina y hachís. Habla de experiencias de unicidad y de relativización absoluta de todo lo racional: “El corazón del zen no es una idea, es una experiencia. Cuando la experiencia sucede te libras de las ideas” (pág. 80)

“El ego es una construcción social que nos meten en la cabeza y que nos separa de la conexión con el todo, En cuanto aparece el ego, nos separamos de la realidad. Toda la filosofía occidental, con sus conceptos y sus palabras, fomenta esa separación y los filósofos orientales la deshacen.” (pág. 82)

“Pocas personas son las que suelen descubrir, por ejemplo, que los pensamientos y las emociones más íntimas no son realmente personales, sino que están pensados en términos de lenguaje e imágenes que vienen dados por la sociedad.” (pág. 83)

“El ego es una alucinación, es como una ilusión, no espiritual ni psicológica ni biológica, sino una institución social implantada en las personas.El ego es ese pequeño argentino que todos llevamos dentro, El ego, yo, es una institución social, como el calendario, o como el sistema métrico decimal. Eso que tenemos dentro: es convencional, social y no neutro. Lo que más nos creemos que somos es algo que en realidad no es nada nuestro.” (pág. 85)

El ego es memoria si miras atrás, deseos y proyectos si miras adelante. “Todo menos lo que hay en el momento.” (pág. 86)

CAPÍTULO IV. AQUÍ Y AHORA

Si lo que llega no es lo esperado, adáptate y disfrútalo. Lo exterior es muy difícil de cambiar, en cambio, tu mente depende de tí. Además el presente es lo único real.

Explica la anécdota de cuando fue al monasterio de Tassajara en las montañas de Monterrey. El coche prestado al que le fallaba un cilindro se estropeó en plena subida. Mientras Racionero estaba irritado, sus compañeros se lo tomaban a broma: “Yo estaba contrariado y enfurecido, como era habitual en mí cuando cambiaba el programa mental que me había trazado. Y Sam y Mike tan contentos.” (pág. 92).

Allí conoce a Daisetsu Teitaro Suzuki. Suzuki deja en evidencia la incoherencia del cristianismo en que Dios está contra el hombre y el hombre contra la naturaleza.

El koan “tengo la azada en la mente y no la tengo” es inconcebible desde la lógica de las palabras en cambio, es perfectamente posible en el momento en que todos los tiempos son posibles porque tendré la azada en un momento y en otro no la tendré. Por eso la racionalidad impide comprender el satori.

En El libro del te de Kakuzo Okakura se explica el pensamiento oriental. Se intenta explicar, a través de la ceremonia del té el zen japonés.Cada movimiento es preciso y sale del espacio tiempo. La mente lo ejecuta mecánicamente  pero con la máxima precisión y entra en el vacío.

En la poesía oriental el yo no importa -a diferencia de la occidental en que todo es yo-. La idea es ponerse en vibración con el otro sea persona o naturaleza.

También destaca El zen y la cultura japonesa, de Suzuki. “La palabra es un intento de representar la realidad, y bastante débil, porque la palabra es un resumen de percepciones pasadas. Los conceptos son resúmenes de experiencias. Luego no son la realidad. ¿Estoy captando la realidad «caballo» porque yo diga «caballo»? En absoluto. Y desde luego, nada de la rosa está en la palabra «rosa»” (pág. 103)

Hay un haiku que dice “Copos de nieve caen lentamente, cada uno en su sitio”

CAPÍTULO 5 EL ZEN MINIMALISTA

Matsuo Basho escribió -según Racionero- el haiku supremo:

El viejo estanque
la rana salta
el sonido del agua.

Epicuro plantea la existencia de placeres cinéticos y catastemáticos. Los primeros cesan cuando cesa la acción que los procura; los segundos se pueden prolongar indefinidamente.La ataraxia es un placer catastemático y consiste en la eliminación del dolor y las preocupaciones.”La mente, por sus capacidades inmateriales, es suprasensorial, y merced a la memoria acumula reservas de placer -recuerdos de buenos momentos y esperanzas de otros- para hacer llevadera la adversidad.” (pág. 110)

Los haiku plantean estados de ánimo. Ocho de los principales son: desinterés, soledad, aceptación, inefabilidad, talante no intelectual, paradoja en el intelecto (no en la realidad), sensación de libertad e ipseidad.

Un ejemplo de ipseidad:

Copos de nieve
caen lentamente
cada uno en su sitio.

El haiku del estanque, en japonés suena así:

Furuike ya
tobikomu
mizu no oto.

CAPÍTULO VI TODO ES DIOS

Cuando le nombraron Director de la Biblioteca Nacional le ofrecieron jurar sobre la Biblia o la Constitución. Pidió jurar sobre el Tao Te King, su libro preferido. Le dijeron que ese, no valía.

La manera de ver el mundo del Tao Te King (escrito hacia el VI a. C. por Lao Tse) es el taoísmo.

Si las Analectas de Confucio están orientadas a lo urbano, el Tao es exclusivamente natural. En el Tao te has de adaptar como se adapta el agua al río. (Be water my friend)

Pero también se puede aplicar a lo artificial: la ventana no es, pero es necesaria para la casa. La casa se compone de muros que son y de ventanas que no son, pero en su totalidad contiene lo que es y lo que no es.

El Tao es inefable. Si nombro el árbol lo separo de todo aquello que lo forma:el agua, la tierra, los nutrientes,....Decía Nietzsche que somos prisioneros en la cárcel del lenguaje.

En el Tao se considera que el lenguaje al definir una idea crea su opuesta:


“Cuando todos reconocen algo como bello

se está definiendo lo feo.
Cuando todos reconocen lo bueno
están creando el mal.”

El sabio:

actúa sin intención,
predica con el ejemplo,
acepta cuanto acontece
lo alimenta de energía sin poseerlo,
actúa sin apropiarse de los frutos,
logra pero no reclama su mérito,
termina su obra sin agotarse,
y por eso puede seguir dando.

Lao Tse intentaba llegar al punto anterior a la separación entre los antónimos. Ese punto es el satori.

Si aplicamos esta evidencia de que al considerar el bien creamos el mal desde nuestro punto de vista, podemos aceptar que afirmar el yo nos separa de los otros.

“La diferencia entre el taoísmo y el budismo es que el budismo es más austero y el taoísmo, más vitalista. Según el budismo la causa del sufrimiento son los deseos. Manera de suprimir el sufrimiento: eliminar los deseos. Demasiado drástico. Es una felicidad a base de eliminar deseos. Yo prefiero la felicidad realizándolos. Es más divertido.Yo no digo que sea mejor ni peor, digo que para mí es más divertido el taoísmo, más de este mundo. Sigo en esto a Oscar Wilde: «La mejor manera de superar una tentación es sucumbiendo a ella.» (pág. 133)

¿Mar o montaña? Para Racionero se piensa mejor en el Mediterráneo pero se entra en contacto con el tao en el Pirineo.

“Esta actitud está explicada en los dos conceptos básicos del taoísmo que son: wu-wei (acción sin intención), y tzu-jan (conocer nada). La no acción creativa de wu-wei es la pura naturalidad. No es no actuar, es actuar pero sin intenciones, sin proponerse nada a priori. Wu-wei es acción sin intención, sin reclamar para ti los resultados. El no-conocer del tzu-jan es la pura espontaneidad.” (pág. 135)

“El wu-wei o naturalidad implica: 1) seguir la línea del menor resistencia, y 2) esperar el momento del retorno. El tzu-jan, que he llamado espontaneidad, implica: 1) la mente en blanco o no mente, y 2) el reflejo, en el sentido ambivalente de espejo y músculo. El ejemplo que ponen los taoístas para explicar la naturalidad es el agua, que fluye aceptando y adaptándose a las exigencias del terreno, ora saltando en cascada, ora corriendo en pendiente, ora serpenteando perezosa, ora remansándose quietamente en el llano.” (pág. 135) De hecho, el principio de Hamilton afirma que toda materia tiende a elegir aquello que le supone menos esfuerzo.

El famoso be water: «Si nada en tu interior está rígido, las cosas exteriores se abrirán por sí solas. En movimiento, sé como el agua; cuando estés quieto, como un espejo. Responde como un eco» (...) Nadie se mira en aguas turbias, el agua deriva su lucidez de la quietud; así la mente solo refleja con precisión lo exterior cuando está calmada, vacía, desinteresada y limpia." (pág. 136)

“Nada de comunicación directa con Dios: hay que pasar por sus intermediarios, y pagar. Claro que esos intermediarios son necesarios y útiles, pero solo hasta que tú has tenido la experiencia directa interior de captar que todo es energía. También solían ser necesarios para dar las plantas psicodélicas que te ayudaban a llegar a esa visión. No sé por qué, ni cuándo se olvidaron de ello, pero dejaron la hostia vacía de química, y por eso un indio yaqui, después de comulgar, le dijo al misionero dándole un psilocibe: «Tenga de esta, la suya está caducada.»" (pág. 140)

El chi del Taichi es la energía”...eso llamado amor es una emisión de chi hacia la persona amada” (pág. 141)

Schopenhauer se pregunta cómo es posible el sacrificio por el otro. Llega a una conclusión: “Porque tú y yo somos en sustancia uno, objetivaciones de la voluntad única.” (pág. 142

CAPÍTULO VII TODO FLUYE

“La astrología, el tarot, el I Ching funcionan, pero no serán jamás explicables por el paradigma científico.actual, porque, por definición, ese paradigma dejó fuera los aspectos de ese tipo para independizar el pensamiento de las trabas de la Iglesia” (pág. 148) Ahí no, Racionero, por ahí no paso !!! El argumento es coherente pero aquí ni fluyo ni me adapto.

Lo que parece más evidente, lo material, en realidad no lo es.La materia se compone de átomos vacios salvo por la presencia de núcleos y partículas como los neutrones o los electrones que a su vez están prácticamente vacios. “La sustancia es otro embeleco griego, que se inventó Aristóteles. No existe en la realidad. No hay sustancia como una bolita dura de materia. Todo es pura ilusión de la mente. Lo que parecen bolitas de materia son vibraciones u ondas de no se sabe qué. ¿Por qué parece sólido? Cuando vas a tocar algo, se produce el mismo efecto, que he mencionado antes, que se produce al tirar una pelota de pimpón a un ventilador. El ventilador no es sólido pero actúa como una pared. Con la «materia» está pasando lo mismo. Es pura ilusión. La llamada materia no existe, es inmaterial. Es una vibración de no se sabe ni el qué, ni el dónde, ni el cómo. No pueden explicar lo que es, porque no lo saben. Lo que sí saben es manipularla un poquito, para hacer puentes, para hacer coches, para hacer aviones, pero lo que «es», no se sabe.” (pág. 151-152)

Al pensar en cosas sólidas se empieza a separar y a etiquetar. Se pierde el flujo. Cuando te lo pasas bien y lo dices, rompes el momento. Cuando defines algo te alejas del satori.”Cuando tú miras al cielo y dices: «azul», ya has perdido el satori.” (pág. 152)

“Lo importante es estar fuera del tiempo, cuando el tiempo se para, y fuera de las palabras. Si lo quieres tener, lo vas a perder. Y si quieres esforzarte en tenerlo, no lo vas a tener. Eso viene cuando viene, pero viene a veces. Estás paseando por la Diagonal, y de repente un rayo de luz da en una hoja que se está moviendo. Y lo ves. Pero en el momento en que dices «¡Oh, qué bonito!», ya lo has perdido. El pensamiento es lo que nos separa del nirvana, del bienestar, del gozo. Pero, claro, lo hemos de usar para funcionar por aquí. Pero a veces hay que recordar que existe un estado más allá de las palabras, del que hablan todas las filosofías orientales, que es una experiencia. Y esa experiencia es la que vale la pena, y es -eso ya es una opinión personal mía- por lo único que merece la pena vivir. Y ni siquiera es lo que en Occidente llamamos amor. Es anterior. El amor viene luego. Puede venir o no venir. Pero esto es anterior. Y como está más allá de las palabras, en cuanto nosotros pensamos y ponemos una palabra, ya lo hemos perdido” (pág. 153)  Son palabras que hacen pensar en Ser o tener de Eric Fromm.

“Y afirma Watts: «Nuestros pensamientos más privados, nuestras emociones más íntimas no son nuestras, porque hablamos en términos de un lenguaje y de imágenes que nosotros no hemos vivido ni inventado y que nos han sido dadas por la sociedad.» Estamos pensando en términos que no son nuestros: Estamos usando un lenguaje que ha sido inventado ya. Cuando nacemos nos lo dan. Nuestros pensamientos y emociones más íntimos, que nos creemos que nos pasan a nosotros, tienen poco que ver con nosotros. Nos viene todo dado. Por eso, Krishnamurti, que también veía claro, decía «Thought is always old» («El pensamiento siempre es viejo»). Pensamos con el Diccionario de la Real Academia Española.” (pág. 153-154)

La realidad que cada uno percibe es el resultado de la interpretación -mediante las propias conexiones neuronales- del exterior. Cada realidad es diferente. Un cambio interior puede interpretar una realidad diferente.

El I Ching se aparta de la física newtoniana y su principio de causa efecto y se aproxima a la idea de sincronicidad de Jung. Argumenta la validez de la astrología, el tarot y el I Ching. Por ejemplo explica que el tarot tiene su origen en los conocimientos de los egipcios que, cuando fueron conscientes de la decadencia de su cultura la plasmaron en atractivos juegos de naipes. Lo màs interesante es el planteamiento de que creas o no creas, si te funciona, utilízalo -la idea del placebo- pero que no discutas sobre ello porque el lenguaje científico no es válido para esa discusión.

CAPÍTULO VIII PERSIGUE TU GOZO

Marsilio Ficino, fundador de la Academia Neoplatónica de Florencia, a quien se atribuye el rollazo sobre el amor platónico, como Montaigne, era un grafitero. En su villa de Careggi mandó escribir:
«Todas las cosas van del gozo hacia el gozo, Regocíjate en el presente. No des valor a la propiedad, no busques honores. Evita el exceso, evita la actividad. Regocíjate en el presente» (citado en pág. 163)

Campbell podría ser uno de los mejores autores sobre religiones comparadas. Escribió Las máscaras de Dios compuesto por cuatro libros: Mitología primitiva, Mitología oriental, Mitología occidental y Mitología creativa. Sus vídeos con Bill Moyers “The Power of Myth” son presentados por Susan Sarandon.

El mito del diluvio coincide en algún aspecto con el de la creación. Nuevamente, en Occidente, en Mesopotamia en torno al 2500 a. C. se aparta la idea de renovación y se sustituye por el de castigo por una culpa.

Otra diferencia importante es que aspectos como la bondad y la maldad, en Occidente pertenecen a diferentes dioses: Yahvé  y Satán. En cambio, en Oriente, ambos aspectos se unen en el mismo dios, por ejemplo en Kali.

Campbell estudia los arquetipos, como por ejemplo el del amor materno-filial (la Moreneta y su hijo; el hijo podría estar con su padre, pero está con su madre) Jung advirtió del despertar del arquetipo del dios de la tempestad -Wotan- en el subconsciente colectivo del pueblo alemán bajo el nazismo.

“Gustave Le Bon escribió en La psicología de las masas: «A las masas no hay que explicarles nada y, sobre todo, no hay que darles argumentos. Cuando usted quiera que le voten para ganar unas elecciones, no les explique programas ni les dé argumentos, lance eslóganes». «El Barça és el millor club del món». «España va bien». O «Váyase usted». O «Si tú no vas, ellos vuelven». Esto es lo máximo que se llega a argumentar a las masas. Para comunicar con ellas y llevarlas por donde el político quiere, lo más práctico es arrojarles arquetipos, mostrarles símbolos. Recuerda la parafernalia que montaron los nazis en las ceremonias de Nuremberg, que eran como misas negras para despertar los arquetipos del subconsciente colectivo al proyectar sobre la gente imágenes, el procesamiento de las cuales no es racional, es irracional, despierta automáticamente una emoción interior.” (pág. 173-174)

Los ritos de los campesinos, los ritos primitivos tenían alguna utilidad y los que no la tuvieron dejaron de hacerse. En la actualidad hemos perdido el conocimiento de la función de esos ritos, pero es nuestro problema de desconocimiento, no el problema de los campesinos o de los primitivos. Ritos como los de los cristianos hacen pensar que “Si en vez de las hostias consagradas dieran raciones de LSD otro gallo les cantaría y tendrían las iglesias llenas, pero como se han olvidado de lo que tenían que hacer ya para lo que estaban, así les va. Ya aparecerá, supongo yo, en el futuro algún tipo de ritual como los misterios de Eleusis, en Grecia, que servían para transformar la vida de la persona a base de proporcionarle otra visión del mundo, de enseñarle otras realidades, cosa que habían hecho los chamanes en todas las épocas, porque eso es un sacerdote, un chamán.” (pág. 176-177)

Para Campbell, la mitología tenía tres usos fundamentales:
ayudar a la persona a conocerse
ayudar a la persona a entrar en sociedad
ayudar a la persona a conectar con el cosmos

Los tres usos se han perdido porque utilizamos una mitología que tiene ya tres mil años basada en una Biblia judía elaborada por sumerios y copiada por unos nómadas palestinos. Poco que ver con Nueva York o Ibiza.

Campbell recomendaba seguir el camino del gozo. Coincide con las palabras en sánscrito del budismo sat, chit ananda: ser, consciencia, gozo.

“Lo que jamás debes olvidar sobre la felicidad es que no viene de fuera, sino que solo puedes forjarla dentro de tí, en tu estado de ánimo. Hay que prestarle atención a esto porque Occidente perdió la noción de lo que es la felicidad desde que mordió el anzuelo del consumismo (no del comunismo). Aquí se piensa que la felicidad viene de fuera adentro, que comprando coches, casas, barcos, joyas, vestidos o apretando botones todo funcionará, Error: no te hará feliz las cosas, sino el estado de ánimo con que las uses.” (pág. 177-178)

Liu Yan, un chino decía: “La mayoría de las personas son infelices y están inquietas porque no usan el corazón para disfrutar de las cosas, sino que usan las cosas para regocijar el corazón” (citado en la pág. 178)

Esto hace pensar en alguna publicidad que presenta el eslogan «Yo no soy tonto». Efectivamente, lo que eres es gilipollas. Justamente ayer escuchaba un comentario de un psicólogo sobre la felicidad y la lotería. Ganas la lotería y eres muy feliz. A los pocos días, el nivel de felicidad -o de serotonina o lo que sea- se equilibra y eres tan feliz o infeliz como lo eras antes. Lo mismo para el amor o el éxito en un negocio, etc.

El yoga en el siglo XXI necesita de la quietud la soledad y el silencio. “Porque la mente es como un estanque, que si está revuelto no se ve el fondo, ni la superficie refleja el cielo. Cuando el estanque se aquieta, se manifiesta el fondo y su superficie refleja todo lo que vuela por encima”. (pág. 178)

Amar sería irradiar el chi, energía benevolente no para poseer sino respetando lo externo tal y como es. Emitir un chi que percibe tu entorno sea animado o inanimado. Emitir y no almacenar.

Para lograr el gozo lo primero es abandonar la culpabilidad judeo-cristiana y considerar el panteísmo.

“La culpa es otra cosa. Proviene directamente de la Biblia, por cómo se cuenta allí el mito del pecado original. Eso lo escribieron en Sumer y, según las últimas investigaciones, fueron mujeres.” (pág. 180) ¡Ahí va la hostia! (http://www.fundeu.es/consulta/ahi-va-o-ay-va-14795/) .

“Aquí en Europa, la carga del pecado, más la represión sexual, más el antipanteísmo tiene llenos los divanes de los psicoanalistas y mantiene el consumo de ansiolíticos entre los pacientes.” (pág. 181)

“«He decidido estar de buen humor porque es bueno para la salud», dijo Voltaire, uno de los hombres más inteligentes que han existido.” (pág. 182)

Acaba el capítulo abogando por la sustitución de la Historia Sagrada por un estudio de la psicología en que se de particular importancia a Freud, Jung y Fromm.

CONCLUSIÓN


El resumen es corto pero intenso y lo deja en dos mandamientos: “amar al prójimo como a uno mismo, por amor propio y vivir para el gozo de crear.” (pág. 187)