dissabte, 1 d’agost de 2015

Vicios solitarios. Lecturas, relecturas y otras cuestiones éticas. de Alberto Manguel

Título: Vicios solitarios. Lecturas, relecturas y otras cuestiones éticas.
Autor: Alberto Manguel
Año: 2004
Traducción: Eduardo Hojman
ISBN: 84-89384-51-7
Colección dirigida por Felicidad Orquín
Fundación Germán Sánchez Ruipérez
Coordinación editorial y edición: Mariángeles Fernández

  • PREFACIO
  • NOTAS PARA DEFINIR AL LECTOR IDEAL
  • LA BIBLIOTECA DE ROBINSON CRUSOE
  • CÓMO PINOCHO APRENDIÓ A LEER
  • EL SIDA Y EL POETA
  • JULIEN SOREL, LECTOR
  • POLONIO EN LA BIBLIOTECA
  • CÁNDIDO EN SANSSOUCI
  • GAUDÍ O LA ARQUITECTURA COMO LECTURA
  • SOPA DE LETRAS
  • LEYENDO SUPERMAN
  • BREVE HISTORIA DE LA PÁGINA
  • EL RAPTO DE EUROPA
  • UN LECTOR EN ÍTACA

Uno de esos libros que, cuando lo acabas, sientes que ha merecido la pena.

La biblioteca de Robinson Crusoe
Cada lector tiene su ius prima nocte con la obra clásica. Cada uno es el primero en llegar a la cueva de Circe y cada uno es el primero en oírse ser llamado Nadie por el cíclope.

Para Walter Benjamin, la humanidad, en tiempos de Homero, fue un espectáculo para los dioses del Olimpo. Ahora lo es para sí misma. “Su autoalienación ha alcanzado un grado tal que puede vivir su propia destrucción como un placer estético de primer orden.”

Como Pinocho aprendió a leer
La primera andanada va al centro de una de mis fijaciones. ¿Por qué, con qué derecho ético las adaptaciones cinematográficas de libros tergiversan situaciones y personajes? Igual con el teatro: adaptaciones. A base de adaptaciones algunos nunca siquiera se acercan al original.

Sobre la relación entre el poder y la lectura comenta que en el XVIII y el XIX se aprobaron leyes que prohibían a los esclavos aprender a leer: Si podían leer la Biblia, también podían leer un texto abolicionista. 

Per ardua ad astra. La dificultad como algo a evitar es algo propio de nuestro tiempo. 

Sobre la inconsciencia de nuestras capacidades, Nabokov explicaba a sus alumnos que Gregor Samsa, se había convertido en un tipo de escarabajo alado que, de haber sido consciente, podía haber escapado volando. “Son muchos los jóvenes que crecen como Gregor, sin saber que ellos también tienen alas y pueden volar.”

“Un maestro se encuentra atrapado para siempre en ese doble aprieto: enseñar para que los estudiantes piensen por su cuenta, pero enseñar de acuerdo con una estructura social que impone un freno al pensamiento.”

“Casi todo lo que nos rodea nos alienta a no pensar, a contentarnos con lugares comunes, con un lenguaje dogmático que divide el mundo claramente en blanco y negro, en bueno y malo, en ellos y nosotros. Es el lenguaje del extremismo, que en estos días aparece por todas partes, para recordamos que no ha desaparecido.”

El sida y el poeta
"Catástrofe: cambio abrupto y violento, algo terrible e incomprensible. El momento en el que las hordas romanas, siguiendo las órdenes de Catón, arrasaron la ciudad de Cartago y esparcieron sal sobre los escombros; el momento en el que los vándalos saquearon Roma en el año 455 y dejaron la gran metrópolis en ruinas; el momento en el que los primeros cruzados entraron en las ciudades del norte de África y, después de matar a todos los hombres, mujeres y niños, prendieron fuego a las bibliotecas; el momento en el que los Reyes Católicos de España expulsaron de sus territorios a las culturas de los árabes y los judíos, y el rabino de Toledo lanzó al cielo las llaves del Arca para que estuvieran protegidas hasta que llegaran tiempos mejores; el momento en el que Pizarro ejecutó a Atahualpa, que lo había recibido con los brazos abiertos; el momento en el que se vendió el primer esclavo en el continente americano; el momento en el que los colonos europeos contaminaron deliberadamente a numerosos indígenas americanos con mantas infectadas de viruela (en lo que podría considerarse la primera guerra biológica del mundo); el momento en el que los soldados en las trincheras de la Primera Guerra Mundial se ahogaron en barro y gases tóxicos tratando de obedecer órdenes imposibles; el momento en el que los habitantes de Hiroshima vieron que la piel se les separaba de sus cuerpos bajo la gran nube amarilla que cubría el cielo; el momento en el que la población kurda fue atacada con armas quí- micas por las huestes de Saddam; el momento en el que en Ruanda persiguieron y mataron a machetazos a miles de hombres y mujeres; y, en nuestros días, el momento en el que los aviones suicidas se estrellaron contra las torres de Manhattan, y Nueva York se sumó a las ciudades en duelo de Belfast, Jerusalén, Bogotá y tantas otras innumerables víctimas de ataques terroristas: en todas estas catástrofes, tal vez los supervivientes hayan buscado en un libro, como lo hizo la amiga de Milena, algún respiro de la pena y un poco de tranquilidad en el bochorno."

"En marzo de 2000, Paul Stewart, uno de los directores de la compañía farmacéutica alemana Boehringer Ingelheim, visitó una clínica de sida en el municipio de Khayelitsha, en las afueras de Ciudad del Cabo. Boehringer fabrica la nevirapina, una droga que se utiliza para tratar ciertas enfermedades relacionadas con el sida, y Stewart había ido a Sudáfrica para impedir la producción de una versión genérica de esa droga. En un momento del recorrido, Stewart se cruzó con un demacrado niño de siete años que estaba solo en una atestada sala de espera. Se encontraba demasiado débil para levantar la cabeza, y tenía el pecho cubierto de llagas abiertas. Stewart se puso pálido. «Quisiera pagar yo mismo su tratamiento», soltó. El director de la clínica replicó con sabiduría que ya era demasiado tarde para esas reacciones emotivas y personales. Lo que Stewart tenía que hacer era más que preocuparse por un solo caso que lo había conmovido. Debía enfrentarse a la magnitud del problema, a la gran pregunta moral de cuyo horror el niño de siete años era la realidad visible, un horror en el que la compañía farmacéutica de Stewart tenía una participación compleja, un horror que él no podía modificar con el gesto exculpatorio de llevarse la mano al bolsillo."

Julian Sorel, lector.
"Como Galia, toda biblioteca se divide en tres partes:..."
La cita me hace pensar en qué parte de "la juventud más preparada de la historia" la entenderá.


"Al fin y al cabo, la tarea de todo maestro, de todo padre, de todo ciudadano adulto es guiar al joven no sólo a través de la realidad física del mundo en el que nos encontramos (mundo que deberá explorar por sí mismo), sino hacia aquello que se halla extramuros, cruzando las fronteras protectoras, allí donde reside lo prohibido, lo recóndito, lo que la sociedad ha excluido y que también forma parte de su definición, de la misma manera en que la cara oculta de la luna forma parte de la luna. Para equiparlo para ese difícil viaje, debemos alentarlo a ser distinto: a que no tema ser acusado de no plegarse al rebaño, a que piense por sí mismo, a que se oponga a nosotros, sus caducos mayores. Debemos alentarlo a que construya su anaquel privado en lo más alto de la biblioteca, desde donde sus libros podrán, algún día, volver a iluminar el mundo."


“Cuando cierto editor francés bastante conocido se enteró de que Balzac era un escritor nuevo y prometedor, decidió ofrecerle dos mil francos por su nueva novela. Encontró la dirección del joven Balzac, en un barrio parisino bastante empobrecido y, al darse cuenta de que su presa era un hombre de escasos medios, decidió reducir la oferta a mil francos. Cuando llegó a la dirección, vio que Balzac vivía en una chambre de bonne del ático y disminuyó la suma a quinientos francos. Por fin golpeó la puerta y entró en la pequeña habitación. El editor encontró a Balzac almorzando nada más que un pedazo de pan y un vaso de agua; abrió los brazos y dijo:

«¡Monsieur Balzac, soy su más ferviente admirador y me gustaría ofrecerle doscientos francos por su próximo libro!».”

Candido en Sanssouci
Robert Luis Stevenson "Nuestra obligación en la vida no consiste en tener éxito, sino en continuar fracasando con el mejor ánimo posible."

Conjugar el verbo aburrirse era uno de los principales entretenimientos en la relación de Voltaire con el rey filósofo Federico.

El mismo rey, a finales de 1751, compuso un cuento sobre un violinista virtuoso al que se le pide que toque con tres cuerdas, luego con dos, luego con una y finalmente con ninguna, El cuento acaba con estos versos:

Os pido, si os place, que este cuento
enseñe tanto al sabio como al rudo
Que por grande y eficaz que sea el talento
El arte sin los medios queda mudo.

Gaudí o la arquitectura como lectura
"Ya sea por fe u orgullo patriótico, los catalanes sostienen haber participado en casi toda actividad humana o divina. Según la sabiduría catalana, el Jardín del Edén estaba ubicado en cierto lugar al norte de Barcelona;..."

Sopa de letras
"...otra amiga, en Madrid, me enseñó a cocinar duelos y quebrantos, una mezcla de huevos, pimientos picados y tocino que Don Quijote (como se nos informa en el primer párrafo) come los sábados."

Breve historia de la página
"Aunque leer un texto largo en una pantalla es incómodo (por razones fisiológicas que, sin duda, cambiarán a medida que evolucionemos), es cierto que nos libera (si queremos ser liberados) de la percepción temporal de progreso ilustrada por la cantidad de hojas cada vez mayor que sostenemos con la mano izquierda y la cantidad en constante disminución de la mano derecha."

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